lunes, 23 de septiembre de 2013

El testigo invisible

Autora: Carmen Posadas

            La Historia nos dice que Leoniv Sednev, pinche de cocina de la familia imperial del zar Nicolás II de Rusia, es liberado por los vigilantes justo antes de la ejecución de todos los Romanov. Es el único que sobrevive en la trágica noche del 17de julio de 1918 en Ekaterimburgo. Después su pista se pierde y no se tienen más noticias de él.

A partir de un hecho cierto, la autora urde una novela con la vida de este muchacho antes y después del asesinato. La crueldad del suceso, la magnética belleza de las grandes duquesas, los maravillosos trajes de corte, el ingente número de fotografías que había hecho la familia de su vida doméstica y que todos podemos evocar, así como el misterio que durante tantos años ha envuelto la posible salvación de algunas de las hijas, confiere de una fascinación especial a cualquier narración que gire alrededor de tan terrible episodio.

Sin embargo, la fantasía que nos ofrece Carmen Posadas no colma las expectativas del lector. Falta fuerza en la historia narrada, que más se asemeja a un relato periodístico que a una novela con argumento sólido. La familiaridad del suceso en el imaginario colectivo, que constituye el innegable atractivo del libro, se vuelve en su contra ya que casi todo lo que cuenta ya lo conocemos. Sólo resulta intrigante la implicación del espionaje inglés en la muerte de Rasputín y su influencia en la Gran Guerra. Lástima que no profundice más en ello.

En cualquier caso, está correctamente escrita, si bien con seguridad podemos encontrar mejores textos de esta autora.

La Casa de Riverton

Autora: Kate Morton


            El suicidio en 1924 de un joven poeta en la casa Riverton, en la campiña inglesa, proporciona a una joven directora la trama para una película. Esta contacta en 1999 con la única superviviente, la doncella Grace, con el fin de obtener datos y vivencias. La anciana sirvienta nos desgrana la historia a retazos sin que se desvele hasta exactamente la última hoja del libro qué ocurrió en tan enigmático suceso.

            Quienes disfrutamos de la serie “Arriba y abajo” nos deslizamos por la novela con la familiaridad de conocer los uniformes del servicio, el sonido de las campanillas de llamada y el modo de tomar el té.


            Elegancia acorde con la época, sólidamente encajada y fácil de leer. Con el equilibrio justo entre costumbrismo y misterio. Recuerda las novelas de intriga de Agatha Christie que es homenajeada por la autora con una aparición en la historia.

miércoles, 10 de julio de 2013

Katrina

Autor: Sally Salminen

            La mejor de las novelas de esta autora finlandesa que escribe en sueco, pero que encontramos traducida para quienes no hemos roto aún a hablar lenguas escandinavas.

            La hermosa Katrina, de familia acomodada y pretendida por numerosos jóvenes, cae seducida por el encanto de un marinero de las islas Äland. Contra toda sensatez, se casa y le sigue a su pueblo donde espera encontrar una vida de ensueño junto a un marido soñado. ¿Cabe más decepción que la que experimenta al arribar a la triste aldea y habitar la más triste cabaña donde se le presenta su lúgubre futuro? Casi inmediatamente, el marido se embarca, como todos los veranos, dejándola a su suerte, abocada a trabajar para los terratenientes locales a cambio de un salario mísero en especie. Ante sus ojos sólo hay frío, pobreza y soledad. ¿Qué hará la bella Katrina? ¿Seguirá junto al hombre que aparece ahora tal como es: mentiroso, débil, paupérrimo y de escasísima relevancia social? Más aún cuando comprende que espera un hijo que continuará en tan baja situación.

Ante el dilema de proseguir su compromiso con el atolondrado marino o volver a su hogar paterno, opta por lo primero y encara con energía su porvenir. Con fortaleza, decisión, tenacidad y resiliencia la vemos avanzar en una vida dura, pero también plena. Un gran personaje que habita una gran novela que conquista, llena el espíritu y nos muestra cómo encontrar la felicidad en las circunstancias de nuestra vida, sin mirar atrás o anhelar lo que nunca va a ocurrir

            Hasta casi el final de la narración no se encuadra en un momento histórico. Parece durante su lectura que estamos muchos siglos atrás. Tales son las condiciones de trabajo, vivienda, higiene. Y sin embargo, todo sucede en los últimos años del siglo XIX y principios del XX. Como está escrita en 1939, muy próximo a la época del relato, la autora trasmite las tribulaciones cotidianas sin demasiada sorpresa. El lector actual, sin embargo, hasta siente el intenso frío de las húmedas islas. Aprendemos así mismo que las Äuland son un territorio autónomo finlandés situado en el Báltico, donde sólo se habla sueco, y que Finlandia es independiente desde 1917. De las extremas penurias de Katrina y sus convecinos, al estado de bienestar nórdico y a ser el primer país en nivel de educación del mundo, ha transcurrido menos de un siglo. Asunto digno de reflexión.

jueves, 6 de junio de 2013

Viento del Este, viento del Oeste

Autor: Pearl S. Buck


            Cuesta hacer una reseña de una novela cuyas primeras lecturas se produjeron en la adolescencia, y he vuelto a leer en la madurez.

            De las lecturas tempranas se desprendió una novela extremadamente romántica, en la que el amor consigue rescatar a una subyugada china de la clase alta para despertarla a las nuevas formas de vida occidentalizantes Quedé fascinada por las bellísimas descripciones de los ornamentos y aderezos utilizados por la protagonista para conseguir inútilmente el favor del marido. Las formas de vida de la China anterior a Mao, aparecen como exóticas y pintorescas. Incluso, apena que sean sustituidas por el occidente menos suntuoso.

            Con la madurez, se aprecia la dureza real de esa vida de la China tradicional. En especial con respecto a la mujer cuya existencia tiene interés solamente para agradar al marido y conseguir alumbrar hijos varones. Debía estar además preparada para soportar la llegada de concubinas y de los hijos que ellas tuvieran con su marido.

            Por lo tanto, la recordada narración llena de amor y misterio, se torna una cierta amargura, sólo mitigada por la belleza de la prosa. En realidad, la protagonista ni siquiera se libera de sus viejas ataduras, sólo pasa a una nueva dominación, si bien, ésta le conforta y llena de felicidad.

            Imprescindible para reflexionar sobre la situación habitual de la mujer en todo el mundo y a lo largo de la historia. ¿Por qué esa tendencia repetida a vivir bajo el dominio masculino? ¿Qué decir de su transmisión por parte de las mismas mujeres, de madres a hijas? ¿Hay algo en nuestro espíritu que lo permite? ¿Podemos esperar un cambio? Al menos, seamos conscientes de nuestra historia y ayudemos a nuestras hijas a no aceptarla como buena.

El inicio de la primavera

Autor: Penélope Fitgerald


            Está calificada como una obra maestra de la autora, que lo fue de pocas novelas y de tardía vocación literaria. Sin embargo, su lectura resulta un poco desconcertante.

            Nos situamos en el Moscú prerrevolucionario de 1913. Justo en el tiempo previo a la primavera. Cuando aún todas las casas mantienen sus ventanas cerradas y sólo miran hacia su interior. Después de un duro invierno, serán abiertas con el inicio de la nueva estación. El dueño de una imprenta, nacido en Rusia, pero de origen inglés es abandonado por su mujer también inglesa que, sin explicación, le deja con los tres hijos. En esta situación, contrata a una misteriosa joven para que cuide de ellos.

            Nos ofrece la contraposición del carácter inglés, organizado y previsible frente al ruso, creativo, fantasioso y desordenado. Y vemos la situación social de los años anteriores al estallido bolchevique: el trabajo, la importancia cotidiana de la figura del zar, el influjo de la religión, Tolstoi y los tolstoyanos…

            El costumbrismo convive con la fantasía y la descripción de los personajes. Muchos de ellos enigmáticos.

            Sin embargo, quizá por falta de concentración en su lectura, la novela no ha conseguido atraparme.

lunes, 29 de abril de 2013

Memorias de una vaca

Autor: Bernardo Atxaga

           
Cuando la vaca Mo tiene una edad avanzada, decide escribir sus memorias.

Así nos cuenta que  nace en un caserío vasco durante la Guerrra Civil. Se  pregunta qué tipo de animal sería, ansiando ser caballo; pero desgraciadamente comprueba que es vaca. Tras la frustración inicial, recibe los ánimos de alguna compañera y, sobre todo, del Pesado. Que es el nombre que le da a su Angel de la Guarda.

Así intenta comprender el mundo que le rodea. Con grandes esfuerzos, ya que su intelecto no parece muy ágil. Y ella, sobre todo, no quiere caer en la sentencia que repite la vaca más rebelde y lista del establo: “no hay nada más tonto en el mundo que una vaca tonta”

Nos narra, como historia central, un secreto que sucede en el caserío y cómo lo va desentrañando con su pequeño cerebro bovino. Queda en el lector la duda de si con los elementos que ella nos aporta llegaríamos a la conclusión correcta utilizando todas nuestras perspicaces neuronas. En todo caso, quedémonos tranquilos; sólo es una ficción.

Además describe con dulzura e inocencia los sentimientos y aspiraciones de Mo. Divierte y sorprende pensar que una vaca puede albergar tantas reflexiones.

Un cuento tierno, bello y original.

viernes, 26 de abril de 2013

Tristezas de amor


Autor: Marta Rivera de la Cruz

Los amantes de la historia cotidiana, y los cotillas en general, disfrutarán con esta recopilación de historias de amor desdichadas. La mayoría de ellas son muy conocidas, pero resulta interesante leerlas todas juntas.

Comprobamos que las penas de amor asedian a todos por igual. Y en ocasiones derriban a quienes las padecen. Sin distinción de culturas, posición social, económica, inteligencia, belleza, encanto, poder…

A pesar del desconsuelo de algunas de estas narraciones, no dejan poso de amargura. Quizá porque no es ni la intención ni el estilo de la escritora. Y aun cuando los entresijos revelados puedan ser ásperos, duros, humillantes o simplemente ridículos, la autora no cae en la zafiedad de los correveidiles contemporáneos. Más bien nos anima a compadecernos de las tribulaciones que afligen a los protagonistas.

Nos consuela de los posibles desengaños que hayamos podido sufrir, cuando los cotejamos con las lágrimas de Marilyn, Ava Gadner, Soraya, Severo Ochoa, Agatha Christie, Larra y otros personajes más brillantes, guapos e inteligentes que nosotros.