lunes, 25 de abril de 2016

Los millones de Brewster

Autor: George Barr McCutcheon


            Monty Brewster recibe el día de su veinticinco cumpleaños un millón de dólares como herencia de su abuelo. No le puede ir mejor. Y a los pocos días, muere un tío casi desconocido que le deja siete millones de dólares. Pero con la condición de que en un año justo no tenga ningún bien de ninguna clase a excepción de la ropa que llevara puesta.  De modo que debe elegir entre un millón seguro o siete que dependen de dilapidar ese millón. La tarea no es fácil; no puede hacer donaciones ni, lo que es peor, decírselo a nadie. Esto último hace que su buen nombre caiga en el desprestigio. Pasa por loco y manirroto. Incluso su novia se aparta de él a la vista del futuro lamentable que le esperaría a su lado. Descubre que el dinero no es tan fácil de quemar como parece. Incluso puede que la buena suerte incremente aún más su capital.

            Se acerca el final del plazo y no está claro que concluya con éxito. Lo que no se me alcanza es la razón por la cual él no consigue gastar el dinero y yo no consigo ahorrarlo.


            Novela de aventuras que quizá se alarga un poco. Es posible que si se resolviera en menos páginas ganaría en agilidad.

Martes con mi viejo profesor

Autor: Mitch Albom


Tres décadas después de haber concluido sus estudios, Mitch Albom se entera por la tele que Morrie Swartz, su profesor más querido de la universidad, está próximo de morir a causa de esclerosis lateral amiatrófica y que con gran entereza ha decido dar a conocer al mundo su situación. Mitch recuerda que prometió estar en contacto con él, pero el trasiego de la vida y sus nuevos intereses le llevaron a incumplir su palabra. Ahora es el momento de cursar junto a él una asignatura imprescindible: el Sentido de la Vida.

De modo que, cada martes, le visita en su casa y asiste a su progresivo deterioro a la vez que aprende cómo afrontar el amor, el dolor, la angustia, las alegrías y todas las situaciones que trae cada vida. Sin embargo, no falta el buen humor que, nunca ha de perderse. ¡Ni siquiera delante de la Parca!


Es una historia real que, a pesar de su dureza, en ningún momento transmite pesadumbre. A fin de cuentas todos hemos de morir, y es importante no perder de vista esta verdad a cuya luz tiene sentido la vida entera. Sorprende reflexionar cómo se ha perdido este planteamiento en el momento actual, cuando siempre ha sido determinante en toda la Humanidad. Cada uno tendrá su propia explicación. Yo, por mi parte, lo achaco a la banalidad del pensamiento general junto con la falta de trascendencia y religiosidad.

miércoles, 3 de febrero de 2016

Una letra femenina azul pálido

En la Viena de 1936, justo antes de la anexión de Austria por parte de Hitler, Leónidas triunfa como alto funcionario y miembro de la más selecta sociedad gracias a su matrimonio con una rica heredera. Nada puede perturbar su vida de lujo y reconocimiento ahora que ya ha alcanzado la cincuentena. Y todo se lo debe a la herencia de un frac que perteneció a un compañero judío que se suicidó. Esta prenda le abrió las puertas de los mejores salones de baile y le permitió codearse con las jóvenes más adineradas.
           
            Y, de repente, recibe una carta escrita con una letra femenina azul pálido. ¡La letra de una antigua amante que solicita ayuda para un joven! ¿Será su hijo? Un hijo judío, ya que su madre lo es. Esta duda se convierte en certeza en su mente, y todo su mundo comienza a resquebrajarse. Se avecina el desastre absoluto. Todo cuanto ha conseguido se desvanecerá por una simple carta que quizá no debía haber abierto.

            Toda la acción transcurre en un solo día, que amanece esplendoroso y va ensombreciéndose hasta llegar a la noche, conforme los temores arraigan en el alma de Leónidas.
           
            Caemos en la cuenta de que la vida tiene una falsa apariencia de seguridad. Un pequeño acontecimiento puede trastocarla irremisiblemente. De la decisión que se tome en ese instante puede depender el resto de la existencia. En general, nada de lo que nos acontece es bueno o malo; lo convierte en ello nuestro propio corazón.


            Una maravillosa novela muy breve, que no necesita muchas páginas para transmitirnos todos los sentimientos de sus protagonistas y cuyo desenlace inesperado es una rúbrica magistral.

lunes, 1 de febrero de 2016

Los renglones torcidos de Dios

Autor: Torcuato Luca de Tena


            Cuando fue escrita esta novela y mis amigas la leyeron, por alguna razón que no recuerdo, yo no lo hice. Sé que a todas les pareció grandiosa y sé que la crítica siempre la ha reconocido como un libro excelente. Y es ahora, cuarenta años después de su publicación, cuando la he leído.

            A finales de los años setenta, una mujer inteligente y culta ingresa voluntariamente en un psiquiátrico para investigar un crimen, ya que sospecha que el asesino se encuentra allí. O quizá su ingreso no ha sido voluntario, o quizá es una paranoica que se ha fabricado esa realidad, pero que está tan loca como los demás… Esta es la incertidumbre que presenta la novela y que sólo se desvela al final.

            Seguramente haber acumulado ya algunas décadas en mi calendario me ha hecho ver la novela como una sucesión de retratos desgraciados y sin remedio. Vidas llenas de angustia que ninguna medicación ni terapia conseguía paliar en esa época.
           

Sin duda, la escritura es magnífica, así como el planteamiento y la resolución de la intriga que configura el nudo central del relato, pero, definitivamente, en mi espíritu ha primado el desconsuelo ante tanta tristeza. Demasiada angustia para disfrutar. Sin duda, debí leerlo en mi juventud cuando se piensa que tanto dolor sólo existe en la ficción de los libros.

lunes, 30 de noviembre de 2015

La librería ambulante

Autor: Chirstopher Morley


            Divertidísima novela publicada en 1917, pero que se ha conocido en España en tiempos recientes. El autor utiliza un recurso de guion que consiste en hacernos creer que la historia ha sido escrita por Hellen Mc Gill, la protagonista del relato. Y, ciertamente, si no conociéramos este dato, nunca dudaríamos de que la pluma fue empuñada por una mujer, que se preocupa de dejar resueltas las necesidades de su hermano tras la huida, tales como recordarle que utilice ropa interior de invierno.

            A la granja de Hellen y su hermano Andrew, situada en Nueva Inglaterra, llega Muffin, un vendedor de libros ambulante con su carromato, llamado El Parnaso, con la intención de venderlo. Andrew ya ha escrito varios libros de éxito y ha dejado a su hermana sola en la granja muchas veces para salir a la búsqueda de inspiración. Por ello, Hellen decide comprar el Parnaso antes de que lo pueda hacer su hermano y se quede sola de nuevo.

            Así, se marcha unos días con el profesor Muffin para aprender el negocio. De su mano descubre la belleza de la literatura, la importancia de darla a conocer a la gente del campo, y que de ello depende la grandeza de una nación. Yo, además, estimo que hay que ofrecerla a los escolares sin adaptarla excesivamente y, mucho menos, sustituirla por relatos ridículos que no dejarán ningún poso cultural en sus pequeñas mentes.


Tiene la virtud de ofrecernos la literatura sin erudición, con naturalidad y deseo cierto de transmitirla. Y con el mismo respeto a cualquier trabajo bien hecho, que nunca es menos que ningún otro. Todo ello con el ingrediente del humor, que da falsa apariencia de simplicidad a una narración plagada de cultura y profundos pensamientos.

Los jardines de la memoria

Autor: Michael Quint


            Una de las novelas más breves y, sin embargo, más intensas que he leído nunca, a la vez que original y diferente. Con cierto barniz autobiográfico y grandes dosis de homenaje al padre del autor, miembro de la resistencia francesa, y al abuelo, combatiente en Verdum. Recomiendo conocer con anterioridad la figura de Maurice Papon para comprender mejor el relato.

            El protagonista, en la edad madura, rememora su infancia. Comienza contando el bochorno que pasaba cuando su padre actuaba como payaso de manera altruista para alegrar la vida de otros niños. Quien, a pesar de ser maestro de escuela, adoptaba un papel tan ridículo a los ojos de su hijo que le hace experimentar «Tanta vergüenza y odio que se lo habría dado al primer huérfano que pasara si hubiera creído que alguno lo habría aceptado». Igual de absurdos le parecen sus tíos, un matrimonio de bobos cuya existencia, a todas luces, había sido anodina.

            Y, sin embargo, como tantas veces sucede, nada es lo que parece. Y precisamente es su tío quien  le desvela el sorprendente pasado de sus ridículos familiares.

            Cuántas veces debajo de una situación hay un mundo opuesto a lo que percibimos, y nos vemos obligados a desdecirnos a nosotros mismos del juicio previo. O lo que es peor, debemos arrepentirnos de lo que aseguramos ante otros con la certeza de que no era posible otra interpretación.
           
            También nos regala una reflexión preciosa sobre la bondad, el heroísmo, el sacrificio y el compañerismo, incluso en las situaciones más duras. Y cómo las experiencias vividas condicionan nuestro futuro, de forma que el bien recibido nos emplaza a devolverlo a otros.


            Gran literatura de un Académico de la Lengua belga que compone un relato que, quizá, necesite dos lecturas para disfrutarlo plenamente. 

Sin noticias de Gurb

Autor: Eduardo Mendoza

            Dos alienígenas aterrizan en Barcelona justo antes de las olimpiadas de 1992, en una ciudad entregada a sí misma y a su propio brillo. Uno de ellos, Gurb, desaparece sin dejar rastro ni noticia. He aquí la razón del título. Y su compañero, perdido y solo, vive innumerables aventuras mientras le busca. Todas ellas sin pies ni cabeza, como su afición desmedida a comer churros o su capacidad para adoptar apariencias tan diversas como Pio XII o Montserrat Caballé.


            Una novela en extremo original y surrealista, en la que en ningún momento decae el nivel del absurdo. Realmente divertidísima para cualquier lector, y especialmente para quienes  vivimos aquellos años preolímpicos.