Autora: Reyes Calderón
Esta
autora lo es normalmente de novela policiaca. Pero, en esta ocasión abandona el
género para adentrarse en un libro mezcla de ensayo y ficción. Para exponer y
argumentar sus posiciones ante grandes y pequeñas cuestiones vitales, utiliza
el clásico recurso literario del diálogo con otra persona. Clásico, no tanto
por frecuente, como por su uso en autores milenarios. En este caso, ignoro si
su interlocutora es real o la tradicional amiga imaginaria de la infancia, trasladada
a la edad madura.
En
cualquier caso, la amiga de Reyes Calderón no puede ser más diferente a ella.
Casi todos sus planteamientos son opuestos. Y sin embargo, tienen una buena
relación ya que se profesan un gran cariño que acerca sus corazones y consigue
que se apoyen la una en la otra.
Ambas
se citan una vez al mes para merendar chocolate en los salones del Ritz
madrileño. Yo también utilizo los hoteles para hablar con mis amigas, mis alter
ego. Ofrecen silencio, poca concurrencia por lo inusual frente a las
cervecerías o cafeterías e incluso diseño. Me pregunto si podría yo escribir un
libro similar con las afectuosas confidencias que algunos hoteles han abrigado.
Tranquilas, mis amigas lectoras, como es costumbre entre todas nosotras, sólo
leeríamos cosas buenas de todas.

